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LA EUCARISTÍA LAICA

manolo gonzález

Domingo 13 de abril de 2008, por Foro Diamantino (actualizado el 13 de abril de 2008)    Ver en formato PDF


LA EUCARISTÍA LAICA

La eucaristía celebrada fuera del templo, en pequeños grupos, sin ministro ordenado, sin ritos mágicos, es quizás el signo más llamativo del quehacer del Espíritu en nuestros días. Se trata de volver a lo que debió ser la última cena.

Las comidas ocuparon un lugar muy importante en los evangelios. Y fue precisamente realizando una comida, la última que hizo el día anterior a su muerte, como Jesús quiso que le recordásemos siempre. En esa comida realizo gesto inédito en las anteriores y nos dejó mensajes de lo que él quería que tuviésemos presente cuando nos reunimos en su nombre.

En esa comida no hubo personas sagradas. Tampoco Jesús se presentó como persona sagrada. Toda su vida fue un laico, vivió y murió sin dejar de ser lo que hoy llamamos una persona laica. Tampoco hubo un lugar sagrado.”Mandó ir a la casa de un amigo y preparar la Pascua en una sala grande”. Ni se realizaron gestos sagrados Fue una comida, en una sala grande, de un grupo de gente laicas, presidida por un laico.

En ella Jesús le da un giro radical a la tradicional cena pascual del pueblo judío. El centro de la misma no fueron los salmos, ni las lecturas tradicionales, ni el cordero, ni las yerbas amargas. En aquella cena en los Sinópticos destacan el partir compartirle Pan y el Vino. Y en Juan narra el lavatorio de los pies y la proclamación del mandamiento nuevo. Todo ello tiene la persona de Jesús como centro. Y garantiza su presencia en cuantas celebraciones, a través de los tiempos, reproduzcan el espíritu del Cenáculo.

En aquella cena última se nos afirma que compartir el pan es identificarse con Jesús, es decir, comer su cuerpo - su persona- , aceptar su mensaje y su actividad como norma de vida; vivir en sintonía con él, teniéndole como referente en nuestro quehacer diario. Y beber el vino es, además, identificarse con su sangre, sangre que pronto iba a ser derramada. Es aceptar a un Jesús, que va a morir despojados de sus derechos civiles, despojado de su dignidad personal, como un don nadie, con una muerte que solo se daba a los esclavos fugitivos que trataban de emanciparse, y a los que se consideraban personas subversivas.

Caifás y los suyos, vieron en Jesús el cabecilla de un grupo que iba creciendo día a día, que ponía patas arriba todo el sistema establecido, y que, por tanto, convenía eliminar. Y consiguió de Pilatos una muerte ejemplar para cuantos intentaran seguirle. Y es a ese Jesús, consecuente hasta este extremo con lo que decía, al que recordamos cuando bebemos el vino

Otro gesto de aquella cena fue el lavar los pies. Hay que trasladarse a aquella época, para, viéndolo de rodilla lavando los pies a aquellos hombres y a aquellas mujeres, que compartían la mesa, tratar de comprender todo lo que Jesús en aquella comida quiso decirles. Es un gesto que nos va a recordar siempre que entre los suyos, cuando se reúnan para recordarle, no puede haber, nunca jamás, nadie que se coloque por encima de los demás, y menos como intermediario con Dios, con poderes mágicos para hacer que las cosas dejen de ser lo que son, para convertirse en otra cosa.

Al compartir hoy el pan, beber el vino; al hacer memoria del lavatorio de los pies, con el que se nos va recordar la opción de servicio que debe reinar entre los que nos reunimos en su nombre, junto al mandamiento nuevo, que no es otra cosa que ese estar siempre atento a satisfacer las necesidades de los otros, sobre todo de los que les ha tocado pasarlo peor, encontramos, sintetizado de un modo gráfico, lo que fue Jesús, las actitudes fundamentales que dirigieron su vida y que queremos que sean la utopía que señale nuestro caminar de cada día.

Cuando hoy celebramos la eucaristía, recordamos y repetimos aquella última cena, creemos que el Jesús resucitado y glorioso que está junto al Padre, se hace presente entre nosotros, pero sin vestigio ni rastro de personas sagradas, ni de lugares sagrados, ni de ritos sagrados. Y menos aun, de un sacrifico expiatorio, por no sé qué pecados, que se han cometido o que se seguirán cometiendo hasta el final de los tiempos.

Hoy son muchos lo pequeños grupos que entienden y celebran de este modo la eucaristía. Eucaristía que podemos llamar laicas, dado que ella, como en la primera eucaristía, no tiene lugar “lo sagrado”

En esta celebración se sienten todos iguales. Alguien, hombre o mujer, en representación de la comunidad, dirige el ritmo de la celebración. No necesitan ministro ordenado. No necesitan templos. No necesitan una infraestructura económica. No aceptan leyes ni directrices de personas que, por el cargo que ocupan, se sienten con poder para mandar o prohibir. Pero, eso si, sienten que Jesús está como uno más en el grupo, y se esfuerzan, cada uno según su capacidad, por tomar en serio todo lo que Jesús pidió que tuviésemos presente cuando nos reunimos en su nombre. Tratan, más que de cambiar el lugar, los ritos o el modo de realizar la celebración, en cambiar de vida y estar en contacto con los más desfavorecidos Alguien dijo que con estas eucaristías laicas se está liberando a Jesús de la esclavitud de la Iglesia.

manolo gonzález.

17 Mensajes del foro

  • LA EUCARISTÍA LAICA

    16 de abril de 2008 00:51, por Juan Cejudo

    Comparto el planteamiento de fondo del artículo. En ese estilo lo venimos celebrando en nuestras comunidades de base hace ya muchos años.

    Quizá, en mi opinión, ha faltado hacer alusión a la importancia de la lectura de la Palabra que sí creo es fundamental en las primeras comunidades cristianas y a la Acción de Gracias, todo ello dentro de ese estilo desclericalizado, no sacral, sin protagonismo alguno de ningún cura ( es toda la comunidad la que celebra) ni de signos "sagrados"...

    También quizá ( como se sule hacer en nuestras eucaristías) algún signo donde se concrete neustro compartir con los más pobres y que solemos expresar con la "colecta solidaria" a favor de algún proyecto en el Tercer Mundo o de alguien necesitado cercano a nosotros.. También el canto ( por cierto que debe ser cada vez menos "sagrado o religioso" y más seglar), tomado de canciones actuales que tengan relación con lo que significa hoy la Muerte y la Resurrección. Ya que es importante que la Eucaristía sea una fiesta alegre, para nada triste y que expresamos cantando...

    Pero por supuesto que comparto el sentido de fondo del artículo que creo pretende incidir en la necesidad de "desacralizar" y "desclericalizar" las "misas", hoy tan absurdas, tan tristes, tan aburridas, tan vacías...

    Un abrazo : Juan Cejudo

    • LA EUCARISTÍA LAICA 20 de abril de 2008 20:04

      La eucaristia como el misterio de fe por antonomasia,Mysterium Fidei,centra en todos los tiempos nuestra opciòn fundamnetal de la fe,y este misterio no para hacer de la celebraciòn algo oscurantista sino por el contrario para ser elemento clarificador debe ser lo primordial.Yo creo asì mismo que reduciendo al maximo los tres grandes temas de la Eucaristia con la intenciòn de distinguir para unir,El Sacrificio,La Presencia y El Banquete de Comuniòn no pueden ser olvidados cosa que parece hacerse en tu carta. La Frase "Fue una comida laica,en una sala grande,de un grupo de gente laica,presidida por un laico" me suena a reducionismo.

      Otro punto oscuro en tu carta,es el de la presencia jerarquica en la eucaristia.Solo en la sucesiòn apostòlica y en el ministerio sacerdotal,se tiene una valida eucaristia segùn la doctrina catòlica.Yo puedo entender que en ciertas circunstacias la eucaristia pueda celebrase sin sacerdote,pero no entiendo que las comunidades" no acepten leyes ni directrices de personas que por el cargo que ocupan,se sienten con poder para mandar o prohibir" ¿Y la comuniòn eclesial como se significa y se visualiza,y se realiza al margen de la jerarquia?si, el binomio Jesucristo-Jerarquia,debe ser sustituido por Jesucristo-Comunidad de servicios,pero eso no lleva a la supresiòn jerarquica.

      Estariamos creando algo asì como los reinos de taifas cristianos ¿catòlicos?

      Un abrazo Fernando Lòpez-Còzar Martìnez

    • LA EUCARISTÍA LAICA 25 de abril de 2008 07:32, por Galiano
      Totalmente de acuerdo
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:15, por Foro Diamantino
    La verdad nos hará libres. Nuestra postura frente a la institución es "`¡DEJADNOS VIVIR!" para ello no necesitamos vuestro permiso. Sois los mercenarios pastores que entran por la puerta falsa. No os reconocemos ni váis a seguir obstazándonos el seguimiento del Maestro. No sé si se precisaba autorización, yo ya he difundido el texto.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:16, por Foro Diamantino
    He leido tu reflexión sobre la Eucaristía laica y me oparce excelenet. Hay que seguir empujando en esa dirección. Ya que los curas oficiales no nos dan lo que Jesús nos dio, vamos a hacerlo nosotros. Las cosas tienen que ir por ahí. Te animo a seguir en esa dirección. Un abrazo
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:18, por Foro Diamantino
    Es muy gratificante comprobar que hay tantos grupos, por tantos lados, que hemos llegado, por nosotros mismos (supongo que Dios Padre habrá tenido algo que ver también en el asunto) a las mismas conclusiones.Nuestro pequeño grupo también celebra la Eucaristía en la casa de alguno de nosotros. Dentro de dos sábados será en mi casa. Será una reunión de amigos, charlaremos, compartiremos el pan, el vino, y nuestra propia vida.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:20, por Foro Diamantino
    La Iglesia ha ido inculcándonos la idea del sacrificio de la Cruz en redención de nuestros pecados . No estoy de acuerdo. Pienso que Jesús murió porque fue coherente con sus palabras y su vida. Defendió al pobre, al enfermo, al marginado, a las mujeres y los niños, a los más débiles y los más necesitados. Se saltó las normas y puso al hombre por delante de éstas y por ésta causa se enfrentó con los poderes de entonces. (incluído elreligioso) Creo que lo que de verdad importa de Jesús no es su muerte, sino su vida. Creo, en definitiva, que estamos en este mundo para hacer realidad en él el Reino de Dios. Para ser felices, hacer felices a los que nos rodean y dejarle un mundo mejor a nuestros hijos. Denunciar la injusticia y compartir nuestro pan y nuestro vino.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:22, por Foro Diamantino
    "Creo que en la más antigua tradición eucarística, recogida en 1 Corintios, hay dos estratos: comida fraternal y sacrificio. En la actualidad hay grupos que vuelven a una comida laica en recuerdo de la última cena, y donde hay dos o mas reunidos en su nombre, allí está Jesús. Se puede echar por la borda todo lo que entorpece, pero lo principal es relizar verdaderamente lo principal: fraternidad y servicio. ¿Dónde se publicaría el artículo? ¿Con que objetivo? ¿No basta animar en diálogo fraterno a los que deseen volver a esta cena en memoria de Jesús?
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:23, por Foro Diamantino
    No veo bien que sigamos llamando cordero a Jesús. A Él no lo llevó al sacrificio su Padre paran salvar a nadie. Lo llevaron los del Templo para salvarse ellos.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:26, por Foro Diamantino
    Lo de menos es que ahora quieran volver al latín. Si los monjes saben latín y celebran la cena del Señor en latín, a mí, como si la celebran en chino. Lo horroroso es que esta vuelta al latín supone que Ratzinger sigue metido de lleno en la idea del Antiguo Testamento sobre el culto a Dios. Un culto muy atractivo, quizá devoto, pero que no tiene nada que ver con la cena del Señor. En la cena del Señor no miran los comensales al Altísimo. Es más fácil mirar a Dios que mirar a los otros. En la cena del Señor nos miramos a la cara unos a otros y descubrimos a Jesús en los otros y en medio de todos. Lo que se hace en una mesa de comedor. En la cena del Señor, el protagonismo lo tiene la Comunidad. El que preside la mesa, sea quien sea, debe inclinar su cabeza. No a ningún crucifijo, porque el auténtico Jesús está en la Comunidad. El sagrario no debe formar parte de la mesa.En la cena del Señor, descubrimos a Jesús al mirarnos, al aceptarnos, al perdonarnos, al comunicarnos la paz, al compartir con el hermano. Se trata de un misterio sencillo: “el sacramento de nuestra fe”.Sin embargo, un supuesto “sacerdote” vestido con ropajes que ni él mismo sabe qué significan, ni de dónde proceden, ni qué finalidad tuvieron alguna vez y hablando un lenguaje extraño, que mira al cielo e implora al Altísimo: eso es paganismo duro y puro.
    • LA EUCARISTÍA LAICA 25 de abril de 2008 07:39, por José
      Yo, leídos artículos así, dudo ¿para qué sirve la iglesia?
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:28, por Foro Diamantino
    He leído el artículo. Comparto sus puntos de vista respecto a los peligros de la excesiva ritualización de las eucaristías y, particularmente, me siento muy incómoda en una celebración sometida a liturgias muy rígidas. Creo que los rituales pomposos y los inciensos en cantidades industriales, además de irritar la garganta, pueden distraernos y hacernos olvidar el verdadero sentido de nuestras celebraciones y lo que ocurrió aquella tarde cuando Jesús se reunió con un grupo de amigos a cenar. En fín, el tema es complicado.... Pero, yo al menos, me siento mucho más cómoda en una celebración sencilla, con pocos ornamentos y donde realmene se viva lo que se celebra. Las Eucaristías siempre son un claro reflejo de la vida de la comunidad, y sólo en la medida en que los miembros de una comunidad hagan extensivo el estilo de vida y la entrega de Jesús en sus propias vidas, lo que se celeba tendrá un verdadero y auténtico sentido.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:29, por Foro Diamantino
    Manolo, gracias por tu envío. Me ha gustado mucho la reflexión y exigente con nuestra fe
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:32, por Foro Diamantino
    Siempre será la misa de los cristianos una comida en recuerdo de Jesús. Y la fe nos asegura que al partir, repartir y compartir ese pan (esa comida) y ese vino (esa bebida) nos hacemos todos un cuerpo con Cristo. Cristo está en nosotros.Estamos viviendo un anticipo de lo que será el final de los tiempos. Si al rezar con todos el Padre nuestro, al recibir o comunicar la paz, al comer tu trozo de pan sientes que tu fe se convierte en una lágrima feliz déjala correr, es lógica tu felicidad. Los paganos y los judíos hacían templos para rendir culto a Dios. Al principio, sacrificaron niños inocentes para aplacar la ira de Dios, o para implorar su ayuda. Después sacrificaban animales grandes o pequeños, según sus posibilidades, sus necesidades o su devoción. De ahí esa imagen que arrastramos del Antiguo Testamento del cordero sacrificado por los pecados. Residuos mistificados de un paganismo o una religión que no es la nuestra.Jesús acabó con todo aquello. El único culto que agrada a Dios es la justicia, la misericordia, el amor entre los hombres.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:33, por Foro Diamantino
    Un abrazo fraterno desde Tenerife para ti y para todas esas comunidades de Andalucía, que están tan vivas.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    25 de abril de 2008 06:35, por Foro Diamantino
    Me ha gustado el correo sobre las eucaristías láicas; Lo comparto plenamente. Pero echo de menos que no se diga que los que estaban con Jesús, no eran solo los apóstoles , sino también los discípulos ; y no solo hombres sino también mujeres; o sea discípulos y discípulas.
  • LA EUCARISTÍA LAICA

    30 de mayo de 2008 00:03, por Foro Diamantino

    MÁS SOBRE LAS EUCARISTÍAS LAICAS.

    Con ocasión del artículo subido hace unos meses a Internet LA EUCARISTÍA LAICA estoy aun recibiendo correos en los que se me pregunta: dónde se están celebrando estas eucaristías, cómo celebrarla, qué hacer para participar en ellas. Se me ocurre, al respecto, decir:

    1.- La celebración de la eucaristía fuera del templo, sin ministro ordenado presidiéndola, sin ritos mágicos… es algo que se viene haciendo en pequeñas comunidades desde hace ya muchos años. En nuestros días parece que, al menos en España, se están multiplicando. Es un hecho en el que muchos vemos la presencia del Espíritu de Jesús más significativa de nuestro tiempo.

    2.- Es una realidad que está surgiendo en la base, al margen de la institución, sin buscar confrontación con ella, ni tampoco su bendición. El tema de la jerarquía eclesial no se suele tocar, ni para bien ni para mal.

    3.- Se suelen celebrar en casa particulares, en grupos generalmente reducidos de 8 a 15 personas. En algunas comunidades además de la eucaristía celebran entre sus miembros casamientos, primeras comuniones, fiestas de la familia etc. En eventos como semanas de teología, encuentro de comunidades cristinas, encuentros de mujeres y teología etc. son muchos los personan que se reúnen y entonces suelen celebrar la eucaristía en hoteles, sindicatos, asociaciones, etc… siempre en lugares laicos. Porque es en ellos donde nos acogen en libertad.

    4.- Más que cambiar unos ritos, preocupa vivir en el día a día, entender y celebrar de otra forma las palabras de Jesús “haced esto en memoria mía”

    5.- Las celebraciones son todas distintas y todas iguales. Distintas porque cada grupo le pone su impronta personal dependiendo de las circunstancias personales y de la comunidad y los carismas de cada uno. Iguales porque, sin que nadie haya tratado de dar directrices, en todas se dan los mismos pasos:
    - Coordina o modera una persona, hombre o mujer, que prepara la celebración. Se suele enviar a todos el texto, el escrito, el acontecimiento … sobre el que se va a tratar en el encuentro con el fin de que todos acudan con una previa reflexión sobre el mismo.
    - El encuentro se tiene alrededor de una mesa con alimentos y cosas que signifiquen más mesa y comida a compartir, que un altar y un sacrificio a realizar.
    - En toda celebración distinguimos dos partes: la reflexión comunitaria sobre el tema del encuentro y hacer el memorial, el recuerdo y la repetición de la cena del Señor. Esta segunda parte, la plegaria eucarística, o bien pronuncia el que preside, o bien la hace la comunidad participando todos o leyendo comunitariamente un texto preparado ad hoc.
    - La unidad la crea el tratar todos de entender y celebrar lo que Jesús quiso. La variedad, la riqueza personal de los que se reúnen que con sus cantos, signos, profesiones peticiones de fe… hace que todas sean originales y distintas.

    7.- Artículos publicados sobre el este tema en www.somosiglesiaandalucia.net

     Otra forma de entender y celebrar la eucaristía  Algunos errores de la eucaristía  Qué ocurrió en aquella última cena de Jesús  Eucaristía: recuperar la comprometedora fiesta de la solidaridad  Cómo entiendo la eucaristía en las CCPP  Como entiendo las comunidades cristianas  La eucaristía laica  Alquimia eucarística  El culto a la eucaristía  Otra forma de entender y celebra la primera comunión  Jesús profeta laico  Es posible una iglesia sin clero  Misas sin cura.


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